sábado, 11 de abril de 2009

Postal confortable

Abrazado a una duda confortable,
Instalado entre los restos del despojo,
Acomodado entre tablones rutinarios,
Frente a un horizonte diverso
De ventanas emergentes
Que alumbran billetes de ida o vuelta,
Estaciones con olvido en el petate
Y miradas de alquiler
Que alquilan corazones de viaje;
Aeropuertos que facturan cicatrices,
Autobuses con paisajes
A prueba de recuerdos,
Barcos donde inventarse otro naufragio,
Islotes donde abrazarse
A otra duda,
moderna y confortable.

En medio del alumbramiento
El azote
Del fantasma cobarde de lo exacto.

viernes, 10 de abril de 2009

Miradas como verbos

Hay miradas como verbos
Que escatiman en palabras,
Y crecen a la luz de las aceras,
Abrazando los mismos portales.

Miradas azules que buscan
Una vacuna que llevarse a la boca,
Bajo el clima de unos labios inciertos.

Nuevas miradas profundas
Que atraviesan la piel
De la víscera ocular
Se suben al yo y a la cabeza
Y se revelan contra lo sensible
En un intento de no doler en el intento.

Miradas que piden a gritos
Alcobas con piezas de encaje,
Un verso rotundo y certero
Junto al escaparate de la luna.

Hay miradas que abrigan espejos
Y corazones con andamios.

jueves, 9 de abril de 2009

POSTAL DESVELO

Dos cero nueve. After meridiam.
Hora de levantarse.
Los versos agarran las sábanas
Que visten los fantasmas cotidianos
Y amenazan el organicismo
De la quimera de lo exacto.

Las letras fluyen errantes
Como pavesas desde el cenicero,
Pero la noche sabe fumar
Como quien hace ganchillo
Bajo los escombros de una persiana
Que amanece blandengue, tardía, impostora.

Es una postal varada,
Un naufragio de horas
Incompletas y dolosas
Que se atropellan contra el espejo
Y se revelan como silogismos
Al otro lado del sueño.

Almeriensismo o Cómo dormir la belleza de las cosas

Malditos sean los impactos visuales,
Las licencias, las medianas,
Los Toyos, las guerras fecales,
Las alcazabas veladas de hormigón,
Las esquinas comerciales,
Las sucursales del cemento,
Los proyectos mojados,
Los turistas de luna y playa,
Las ciudades cerradas al mar,
Las auditorios sin rotonda,
Las alturas de más de medio metro,
Las mariposas con andamios,
Las maderas con polillas,
Los colegios donde ya es primavera,
Los pinguruchos sin morada,
Los trenes a Madrid,
Los Lennon sin gafas ni clavijas.

sábado, 4 de abril de 2009

Esperando una sorpresa

Desaparecido en un bucle
Como los versos que se pierden
Entre tachones apretados.
Camuflado de tiempo
Bajo un follaje de gorriones.

La pared estampada
Con jirones de dudas
Y espejos estresados
De tanto reloj impostor
Y tanto renglón forrado de miseria.

Manchado de rutina
Cansino y ambulante
Esperando una sorpresa
Del cigarro al cenicero.

Y la sorpresa aparece
En forma de mano
Que se lleva un adjetivo
O en forma de mano
Que regala un beso por el móvil
O en forma de mano
Que pega los trocitos
O en forma de mano
Con forma de destino.

viernes, 3 de abril de 2009

Un cigarrillo acostumbrado

Un cigarrillo acostumbrado,
En el estruendo de la madrugada,
Al motor del mar
Y al claxon de la luna,
A la almohada en la ventana
Y a la sombra pensativa,
A los gatos inalámbricos
Y a la plaza taciturna.

Enigmático umbral
Entre el desvelo y la poesía.

Y la noche
Como un lienzo por pintar,
A media luz,
A medio gas,
A medio amor.

miércoles, 1 de abril de 2009

Encontronazo

Dos televisores que no se hablan,
Dos fantasmas que van al baño,
Armarios que no cierran,
Torpeza en el teclado
Y Cajones encontrados.

Misiles apuntando
Hacia esa forma extraña de huir,
Micromundos con muros de acero
y el dedo en la llaga del botón.
Frustración inerte en el sofá
Para no poder caerse.

Una mano silente y fría
Asiendo la tensión a través
De la pared del dormitorio.

Un mantel por turnos,
Una estación con dos caminos,
Un corazón cobarde,
Otro orgulloso.
Dos relojes y un destino.